Producciones no domesticadas

Narrativas laberínticas y rizomáticas

La matemática que me hace suspirar

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mobiusescher¿El conocimiento matemático es tan importante al punto de convertirse en la clave de una resolución feliz para una historia de amor? ¿Tiene futuro una relación amorosa que comienza sobre una banda de Moebius? La topología, además de ser la más joven de las ramas clásicas de las matemáticas ¿es la más sentimental? ¿Son compatibles la matemática y las emociones? Podría hacer otras cuantas más, pero estas preguntas parecen ser lo suficientemente interesantes como para empezar.


En pleno siglo XXI, en el que se hacen estudios para prácticamente cualquier cosa, Pau Roig, investigador y miembro de Infonomía, dice: “Me gustaría ver los resultados de un estudio que valorase la cantidad de tiempo y de dinero que desperdicia la humanidad en responder a preguntas mal formuladas. Estoy convencido de que, de poder hacerse, los resultados serían tan frustrantes que no se tardaría en exigir una asignatura en la escuela dedicada a formular buenas preguntas”.
Después de leer esta opinión de Roig, quedo subyugada por la idea de qué difícil, importante y necesario es saber hacer buenas preguntas.
Entonces vuelvo a las preguntas que formulé en el primer párrafo. Y sé bien lo que NO quiero. NO me interesa profundizar en fórmulas, ecuaciones ni abstracciones que provoquen dolores de cabeza.
Simplemente quiero hacer preguntas que generen desafíos diferentes y que intencionalmente NO me conduzcan a respuestas sino a nuevos interrogantes derivados, cadenas de preguntas, redes y múltiples planteos con diversos itinerarios por recorrer.
He aquí el nudo de la cuestión, les propongo ver el siguiente clip de video, este cortometraje de animación dura aproximadamente cuatro minutos y está protagonizado por unos bellísimos personajes.

Luego de mirar el video se agolpa una cascada de preguntas, preguntas que podemos ensayar aquí, algo así como un juego de preguntas.
La cinta sobre la que están los personajes de la historia ¿dónde se encuentra?
¿Por qué digo cinta? ¿Se trata realmente de una cinta?
Por un momento creamos fervientemente en el escenario del cortometraje y preguntémonos: si esta cinta permaneciera inalterada como en el inicio de la historia ¿nuestros personajes se conocerían?
¿Podríamos decir que el primer corte de tijera lo hace Cupido? ¿Por qué pensamos en Cupido? ¿Qué produce el primer corte? ¿Qué tiene de importante?
¿Qué posibilidades se abren luego del primer corte de tijera y del empalme invertido de la cinta?
Si bien el amor no tiene explicación –y eso lo hace tan misterioso y único- ¿por qué uno de los personajes decide cruzar la línea punteada?
¿Cambia el escenario de la historia luego del segundo corte de tijera? ¿Los personajes han entendido qué sucedió? Y nosotros ¿qué pensamos que sucedió?
En este punto ¿cuánto puede hacer cada personaje por alterar el rumbo de la historia? ¿Alguno de los dos tiene ventaja sobre el otro? ¿Por qué?
¿Habría un final feliz para quienes saben matemática? ¿Habría un final triste para quienes no saben matemática?
¿Qué creen los personajes al final de la historia?
Para nosotros, como espectadores ¿la historia entre ellos terminó o podemos pensar que existe la posibilidad de un reencuentro? ¿Qué tendría que suceder, de ser posible, para que ese reencuentro ocurriera? ¿Esta posibilidad depende de los dos personajes o de uno de ellos?
¿Qué medida tiene el amor? ¿Tiene sentido esta pregunta?

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Written by Carina Maguregui

5 diciembre 2008 a 4:29 PM

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