Producciones no domesticadas

Narrativas laberínticas y rizomáticas

Chau, divina Pally Thompson

Entrañable Pally Thompson, hoy, después de una semana muy dura y difícil te moriste. A mí me gustaría creer -aunque siempre fui incrédula y jamás tuve fe- que ahora te reuniste con tu bolina Mini, con la tía Blancura, con la hermanita Kitty, con la amiga Pikachu y con otros que te quisieron y a los que quisiste con tu enorme alma de gata noble. Siempre fuiste super alegre y cariñosa, tan juguetona que decíamos que eras una coco-hueco inmadura, pero no… amabas la vida de tal forma que esa pasión te hacía juguetear con todo.

Cuando llegaste a nuestras vidas -te rescató la Blancura porque de tu primera casa te echaron al morir la abuelita que te tenía- estabas tan desesperada y necesitada de amor que amasabas todo el tiempo. Pero decir “todo el tiempo” no es una metáfora: no sabíamos qué hacer para que pararas con esas patitas y el motorcito del ronroneo interminable. En broma decíamos que debías trabajar en una panadería amasando pizza o pan.

Movías la cabecita como un muñequito respondiendo a nuestras caras. Fuiste uno de los animales más dulces, cariñosos y compañeros que jamás ví. Y tan graciosa, tan graciosa como un osito panda.

Tu consideración, afecto, dulzura y compañía no tuvieron límites. Siempre nos esperabas en la puerta y comenzabas a refregarte entre nuestras piernas mientras caminábamos.

Eras muy culito inquieto e increíblemente curiosa, te metías en todos lados para investigar. Tanto que un día sin darme cuenta al abrir la heladera te escabulliste dentro y permaneciste ahí más de una hora y media. No maullabas ni nada, hasta que te diste cuenta que debías hacer algo. Entonces muy tímidamente emitiste unos soniditos y yo no sabía de dónde venían. Menos mal que me había quedado en casa, si no te hubieses convertido en un heladito de Pally.

También te había enseñado a “manejar”, eras la única gata del mundo con licencia de conducir pero sin auto, ¿te acordás? los bolinos se reían mucho cuando te ponía entre mis piernas sentadita a un volante imaginario y con una patita te hacía hacer los cambios y con la otra llevar el volante, girar, ir derecho. Vos ponías carita de conductora y todo.

Amorosa y adorable loca Pally Thompson, te damos GRACIAS por haber compartido tu vidita con las nuestras y por habernos abierto tu corazón inocente. Tu amor incondicional nos acompañará la eternidad.

Ojalá le estés tocando con tu patita el brazo a la Mini, como solías hacerlo para llamar su atención y pedirle upa. Te deseo un upa sin fin en el regazo de la bolina querida. Ella siempre te preguntaba: “¿Sos un gato o qué?”, vos la mirabas con tu cara tierna y ella te decía: “Ya sé, sos un o qué”. Porque la palabra gato te quedaba chica, eras más que una persona, eras un amor con pelos.

Pally Thompson, alias Pally, alias Pallybum, alias Palitobum, alias Pallybuné. No sabemos cuando naciste, pero suponemos que tenías 9 años, con nosotros viviste 7.

Chau Palitobum !!!!!!!!!!!!!!!! TE AMAMOS tu bolino Gauchito que te adora, los tíos Ariel y Hernán y yo.

Anuncios

Written by Carina Maguregui

16 diciembre 2005 a 11:14 PM

Publicado en Homenaje

Tagged with ,

A %d blogueros les gusta esto: